CUANDO SUBEN LAS TEMPERATURAS, TAMBIÉN AUMENTA EL RIESGO DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Cada vez más estudios demuestran que los períodos de calor extremo están asociados con un aumento de la violencia contra las mujeres, especialmente de la violencia de pareja.
A medida que el cambio climático provoca olas de calor más frecuentes e intensas en toda Europa, ya no podemos permitirnos ignorar esta conexión.
Este verano, Fine Acts se unió a seis agencias creativas líderes de seis países europeos para lanzar una campaña relámpago única en su tipo, con el objetivo de visibilizar una relación que podría ayudar a salvar vidas, pero que todavía está ausente del debate público.
COMPRENDE LA CONEXIÓN. ACTÚA.
La relación entre el calor extremo y la violencia contra las mujeres sigue estando, en gran medida, ausente del debate público en Europa. Comprender esta conexión puede ayudarnos a anticipar mejor los riesgos, reforzar la prevención y el apoyo, y garantizar que las respuestas ante un clima cambiante también tengan en cuenta la seguridad de las mujeres.
Hemos reunido la evidencia que sustenta la campaña, formas prácticas en las que puedes ayudar y recursos para quienes quieran profundizar en el tema.
Explora las distintas secciones para conocer qué nos dice la investigación, qué puedes hacer y dónde encontrar más información.
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A menudo pensamos en los efectos del calor extremo en términos de incendios forestales, sequías o presión sobre nuestros sistemas sanitarios. Pero hay otra consecuencia que recibe mucha menos atención.
La violencia contra las mujeres ya está muy extendida en toda Europa. Alrededor de una de cada tres mujeres en la Unión Europea ha sufrido violencia física y/o sexual desde los 15 años.
Cada vez más investigaciones muestran que el estrés relacionado con el clima, especialmente el calor extremo, puede intensificar los riesgos existentes. Según ONU Mujeres, cada aumento de 1 °C en la temperatura global está asociado con un incremento del 4,7 % de la violencia de pareja. Además, el calor puede aumentar la tensión y los conflictos, incluso cuando no provoca directamente la violencia.
Las investigaciones apuntan a varias posibles razones. El calor extremo puede aumentar el estrés fisiológico, la irritabilidad y la agresividad, alterar el sueño y dificultar la regulación de las emociones y los impulsos. Durante las olas de calor, las personas también pueden pasar más tiempo juntas en espacios interiores, lo que aumenta las oportunidades de conflicto, mientras que las dificultades económicas y otras presiones relacionadas con el clima pueden intensificar aún más las tensiones existentes.
Nada de esto justifica ni exime de responsabilidad las conductas abusivas. La violencia es siempre una elección y la responsabilidad recae en quien la ejerce. El calor extremo no hace que una persona se vuelva violenta: puede intensificar las condiciones en las que los patrones de violencia existentes tienen más probabilidades de producirse o agravarse.
A pesar de estos patrones, la relación entre el estrés climático y la seguridad de las mujeres rara vez se reconoce en el debate público. Esta desconexión dificulta comprender cómo el estrés climático afecta a la seguridad, la libertad y el control en la vida cotidiana, y por qué los esfuerzos para prevenir la violencia y proteger a las mujeres deben adaptarse a medida que aumentan los impactos del cambio climático.
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Tanto si es la primera vez que conoces esta conexión como si ya trabajas en estos temas, hay distintas formas de ayudar.
Infórmate sobre cómo se relacionan el cambio climático y la violencia contra las mujeres. (Consulta algunos recursos introductorios más abajo).
Si tú o alguien que conoces está sufriendo violencia, ponte en contacto con una organización local de apoyo o una línea de ayuda.
Llama al timbre. Si eres vecino o vecina y no quieres llamar a la policía ni enfrentarte directamente al agresor, utiliza un pretexto sencillo para interrumpir la situación. Por ejemplo, pide prestado algún objeto doméstico (como una taza de azúcar o una plancha) o haz una pregunta cotidiana (por ejemplo: «¿Has visto a mi gato?»). Incluso una breve interrupción puede reducir o detener la violencia en ese momento y podría salvar una vida.
Apoya a las organizaciones de tu país que trabajan para prevenir la violencia contra las mujeres y ayudar a las supervivientes, ya sea mediante donaciones, voluntariado o acciones de sensibilización e incidencia.
Comparte esta información para ayudar a que este problema, a menudo ignorado, forme parte del debate público.
Exige políticas climáticas que tengan en cuenta la seguridad de las mujeres, garantizando que las medidas de adaptación a un clima cambiante también refuercen la protección y la prevención.
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Si quieres profundizar en las investigaciones que sustentan esta campaña, te recomendamos:
Investigaciones
Comprender la relación entre el calor y la violencia de pareja – este estudio concluye que el calor extremo provoca un aumento del 6 % en el total de delitos de violencia de pareja, con un incremento aún mayor en los casos más graves.
¿Las olas de calor o las temperaturas superiores a la media aumentan las conductas violentas interpersonales? Una revisión exploratoria – una revisión de la evidencia que relaciona las temperaturas elevadas con un aumento de la violencia interpersonal y que ofrece recomendaciones para la adaptación al cambio climático.
Olas de calor y riesgo de violencia de pareja – una investigación que analiza cómo las olas de calor se asocian con un mayor riesgo de violencia de pareja a lo largo del tiempo.
¿Tienen en cuenta los programas contra la violencia de género los efectos del cambio climático? Una revisión sistemática – una revisión que destaca la necesidad de que los programas de prevención y respuesta ante la violencia tengan más en cuenta los riesgos relacionados con el clima.
Libros
Feminism for a World on Fire, de Natasha Walter – este libro adopta una perspectiva ecofeminista y sostiene que el cambio climático intensifica la desigualdad de género, incluida la violencia contra las mujeres, la inseguridad alimentaria y los desplazamientos.
The Heat and the Fury: On the Frontlines of Climate Violence, de Peter Schwartzstein – este libro analiza cómo el cambio climático contribuye a distintas formas de violencia, incluida la violencia contra las mujeres.